HISTORIA DEL MAQUILLAJE
El maquillaje es la práctica de decorar la piel y otras partes visibles del cuerpo para obtener un buen aspecto. También se define como maquillaje todo producto usado para decorar o arreglar rasgos faciales o personales de una persona; este se compone de diversos elementos con funciones determinadas para cada parte. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor.
El origen del maquillaje se remonta a muchos siglos atrás. A lo largo de los años hemos descubierto diferentes conceptos sobre la cosmética de color, cuyas formas y significados han ido variando en función de las civilizaciones, de la época y del lugar.
Teniendo en cuenta los aspectos evolutivos de los cosméticos decorativos, los primeros indicios que tenemos sobre el origen del maquillaje los encontramos en las pinturas que nuestros antepasados tomaban de la naturaleza y que usaban para transmitir sus estados anímicos o su papel social (viudedad, luto, virginidad, etc). El maquillaje desde su origen ha servido como instrumento de comunicación no verbal remontándose su uso a la prehistoria periodo en que se aplicaban arcilla en la cara.
Si hiciésemos un recorrido histórico, comprobaríamos las diferentes funciones que adquiría el maquillaje en cada época teniendo en cuenta la gran influencia que ejercían en él los aspectos sociales, económicos, espirituales, etc.
En la actualidad, el maquillaje se ha convertido en un elemento para embellecer los rasgos que cada mujer estima oportuno. A la mayor sofisticación de los materiales y colores se le suman ingredientes de última generación para el cuidado de la piel, labios y de los ojos. Este es el caso de Dermalook, marca líder en optocosmética, que consigue sombras, máscaras y lápices hipoalergéincos que
ofrecen unos resultados excelentes a la vez que cuidan de la salud ocular.
Y es que un rostro maquillado realza los rasgos bellos y esconde o camufla las pequeñas imperfecciones. Si además le aplicas materiales respetuosos con tu organismo, el resultado es más fresco, duradero y trabaja por y para tu salud.
Teniendo en cuenta los aspectos evolutivos de los cosméticos decorativos, los primeros indicios que tenemos sobre el origen del maquillaje los encontramos en las pinturas que nuestros antepasados tomaban de la naturaleza y que usaban para transmitir sus estados anímicos o su papel social (viudedad, luto, virginidad, etc). El maquillaje desde su origen ha servido como instrumento de comunicación no verbal remontándose su uso a la prehistoria periodo en que se aplicaban arcilla en la cara.
Si hiciésemos un recorrido histórico, comprobaríamos las diferentes funciones que adquiría el maquillaje en cada época teniendo en cuenta la gran influencia que ejercían en él los aspectos sociales, económicos, espirituales, etc.
En la actualidad, el maquillaje se ha convertido en un elemento para embellecer los rasgos que cada mujer estima oportuno. A la mayor sofisticación de los materiales y colores se le suman ingredientes de última generación para el cuidado de la piel, labios y de los ojos. Este es el caso de Dermalook, marca líder en optocosmética, que consigue sombras, máscaras y lápices hipoalergéincos que
ofrecen unos resultados excelentes a la vez que cuidan de la salud ocular.
Y es que un rostro maquillado realza los rasgos bellos y esconde o camufla las pequeñas imperfecciones. Si además le aplicas materiales respetuosos con tu organismo, el resultado es más fresco, duradero y trabaja por y para tu salud.